En Clínica Albéniz tenemos la prioridad de cuidar de ti; de tu piel, tu rostro y tu cuerpo. Y el primer paso para conseguir que te sientas bien y luzcas radiante es sin duda dejar de fumar. Por eso, porque queremos que consigas dejarlo, contamos con un tratamiento para dejar de fumar en sólo cuatro sesiones. ¿Lo conoces? Te contamos este tratamiento y algunos trucos para dejar de fumar a continuación. ¡No te los pierdas!

Cómo dejar de fumar de forma definitiva y eficaz

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco podría dejar ocho millones de víctimas en 2030. Además, el organismo estima que será difícil reducir su consumo al 30% tal y como se quería conseguir para dicho año.

No obstante, existen algunos tratamientos muy eficaces para dejar este hábito.

Termoterapia: Tratamiento para dejar de fumar en cuatro sesiones

Si estás pensando en dejar de fumar y crees que lo has probado todo sin éxito, probablemente sea porque no conoces nuestro tratamiento de termoterapia para dejar de fumar en cuatro sesiones.

Llevamos desde 1998 ayudando a dejar este hábito a miles de personas. Para conseguirlo, aplicamos infrarrojos sobre determinadas terminaciones del cuerpo. Esto consigue que se reinicie de forma natural la producción de endorfinas desligada del hábito tabáquico.

Es un tratamiento indoloro, sin efectos secundarios y eficaz en sólo cuatro sesiones de cuarenta minutos.

Si quieres saber más sobre nuestro tratamiento para dejar de fumar en cuatro sesiones con Clínica Albéniz no te pierdas este otro post.

Mentalizarse para dejar de fumar

Para la mayoría de exfumadores, dejar de fumar ha sido una de las mejores cosas que han hecho en la vida. Ya que el tabaco provoca en la persona una ansiedad constante, que parece relajarse cuando se fuma. Pero esta ansiedad dura sólo unos minutos, o como mucho alguna hora, ya que de nuevo vuelve, y cada vez con más fuerza.

Además de apoyarte en la termoterapia para dejar de fumar, mentalizarte de querer hacerlo y de los efectos del tabaco es clave. En este sentido, se debe ser consciente de lo que hace el tabaco es quitarte la tranquilidad que ya tienen de manera natural los no fumadores para dártela poco a poco, hasta hacerte esclavo de los cigarrillos. Cuando esto se descubre y se piensa a conciencia, dejar de fumar se ve desde otra perspectiva. La mayor parte de la adicción al tabaco es mental, pero también hay que tener en cuenta cómo funciona la producción de endorfinas y el efecto del tabaco en el organismo. En esto último te ayuda la termoterapia, pero la parte mental el esfuerzo tendrá que correr a cargo del fumador.

No hay que olvidar que el fumador medio consigue dejar de fumar tras varios intentos fallidos, así que no dejes de luchar contra este vicio que te está matando poco a poco y apoderándose de tu voluntad.

¿Cómo controlar la ansiedad que genera el tabaco?

La ansiedad es una de las grandes consecuencias que provoca el tabaco. Pero si estás intentando dejar de fumar, existen algunos trucos para combatirla y conseguirlo de una vez por todas.

Recordar la meta y evitar lugares con humo

En el proceso de dejar de fumar podemos sufrir muchas crisis de ansiedad. Cuando esto ocurra, es importante tener más presente que nunca los motivos por los que estamos dejando de fumar: Por enfermedad o salud, por un familiar o amigo, por nuestra familia…

Para ayudarnos, podemos observar algunas fotos de las personas que nos motivan a querer dejarlo. O imaginar nuestros pulmones totalmente llenos de aire fresco y limpio.

Además, es importante darnos una recompensa cada día que consigamos sin fumar. Por ejemplo, podemos invertir el dinero que nos habríamos gastado en tabaco en algún capricho o meterlo en una hucha para viajar.

Otro consejo para controlar la ansiedad es evitar visitar lugares en los que se permita fumar. En eventos sociales es efectivo mantenerse activo y ocupado charlando y participando en los temas de conversación. Hay que intentar alejarse de la zona de los fumadores.

Para controlar la ansiedad del tabaco, también es recomendable empezar nuevas aficiones como ir al gimnasio, hacer yoga o salir a correr. Hacer ejercicio o algunos estiramientos nos ayudará a relajarnos.

Hidratación, dieta equilibrada y dormir bien

Para que los niveles de azúcar en sangre no se disparen por dejar de fumar, hay que comer cinco veces al día pequeñas cantidades. Y además, es bueno evitar cualquier sustancia que asociemos a fumar como beber alcohol o café.

También es importante beber al menos dos litros de agua al día y dormir bien.