Todos sabemos que fumar es perjudicial, y mucho, para la salud. De hecho, profundizando más en este tema, hace algunas semanas os hablábamos de algunas de las enfermedades asociadas al tabaco más comunes. Pero, ¿cómo reacciona el organismo tras dejar de fumar?, ¿pueden revertirse los efectos del tabaco?

Los beneficios de dejar de fumar

Dejar de fumar puede resultar un reto imposible para muchos y muchas. Sin embargo, contando con la ayuda y los métodos adecuados, este proceso puede volverse mucho más sencillo.

En Albéniz, centro de medicina estética en Granada apostamos por un tratamiento rápido, eficaz y natural para eliminar el hábito del tabaquismo para siempre: La termoestimulación. Un método que consigue eliminar la adicción al tabaco en sólo cuatro sesiones.

¿Cuándo comienzan a notarse los efectos de dejar de fumar?

El humo del tabaco incorpora más de 4000 sustancias tóxicas que lo relacionan directamente con más de 27 enfermedades. Pero más allá de las enfermedades respiratorias, cardiovasculares o el cáncer, no podemos olvidar de otras patologías relacionadas con esta adicción como la degeneración muscular, las arrugas prematuras, la amenaza de aborto o la osteoporosis.

Al dejar de fumar, los beneficios pueden producirse inmediatamente, pasado un corto plazo o tras un plazo mayor.

Beneficios inmediatos y a corto plazo de dejar el tabaco

Lo primeros beneficios pueden notarse a los 20 minutos de dejar de fumar. Y estos son la normalización de la presión arterial, el pulso o la temperatura corporal. Pasadas ocho horas, se produce una disminución del monóxido de carbono en sangre. Después de un día de dejar de fumar, disminuye el riesgo de padecer un problema cardíaco; y a los dos días se regeneran algunos sentidos como el olfato y el gusto.

Después de conseguir dejar de fumar, de dos semanas a tres meses se mejora la circulación. Y de uno a nueve meses disminuyen algunos problemas relacionados con el aparato respiratorio como la tos y la fatiga.

Pasado un año de haber dejado de fumar, se reduce a la mitad el riesgo de cardiopatía coronaria, en comparación con una persona fumadora.

¿Cuáles son los beneficios a largo plazo de dejar de fumar?

Pasados cinco años de haber dejado de fumar, disminuye a la mitad el riesgo de padecer cáncer de boca, garganta, esófago o vejiga.

Y otros cinco años después, el riesgo de morir por cáncer de pulmón se reduce a la mitas, si lo comparamos con personas que todavía fuman.

También debe tenerse en cuenta los grandes beneficios que tiene dejar de ser una persona dependiente de una droga como la nicotina que produce dependencia física. Y que por lo tanto, dejar de fumar permite a una persona ser completamente libre (y ahorrar una cantidad de dinero muy considerable). Además de tener una piel más hidratada y lisa.

¿Cuántos fumadores consiguen dejar el tabaco y cuántos recaen?

Las cifras de fumadores que han conseguido dejar este hábito varía notablemente si estos intentos se han hecho por cuenta ajena y propia voluntad, o en cambio se ha decidido contar con un experto o un método de termoestimulación.

Mientras que el tanto por cierto de los fumadores que consiguen dejar de fuma por sí solos se sitúa en un 5, aquellos que deciden contar con un apoyo profesional y un tratamiento, lo consiguen con una tasa del 30 y 40%.

De la misma manera, cuando se intenta dejar el tabaco por propia fuerza de voluntad, cerca del 70% recae de nuevo en la primera semana.

¿Qué factores hacen que dejar de fumar sea más o menos difícil?

Además de que cada persona es un mundo, existen algunos factores comunes que dificultan o facilitan el éxito de dejar de fumar.

Por ejemplo, cuando antes se intente dejar de fumar, mayor será la tasa de éxito. En este punto influyen los años de fumador, la cantidad de cigarrillos fumados, la forma de fumar (número de caladas y profundidad de las mismas) y otros factores como la dependencia gestual y social.