Toxina Botulínica

Toxina botulínica 2017-07-20T10:09:56+00:00

Tratamiento de Botox o Toxina Botulínica

Recupera tiempo a la edad.

El Botox o Toxina Botulínica es un tratamiento médico estético que se aplica en el tercio superior de la cara. Se utiliza para mejorar y atenuar las arrugas de expresión, que son una consecuencia directa de nuestra mímica facial. Son fundamentalmente las arrugas horizontales de la frente, el entrecejo y las patas de gallo.

Esta terapia consiste en la paralización selectiva de los músculos responsables de ciertos gestos faciales innecesarios, cuya repetitividad determina la aparición de surcos y arrugas estables y profundas mediante la infiltración de pequeñas cantidades del medicamento en los músculos mencionados. Este producto inhibe la transmisión neuromuscular, produciendo una relajación selectiva del músculo infiltrado.

  • Elimina arrugas.

  • Atenúa marcas de expresión.

  • Aspecto más rejuvenecido.

Los productos y aparatos que empleamos en Clínica Estética Albéniz han sido autorizados para su uso en Medicina Estética y tienen etiquetado CE y el nº de registro sanitario correspondiente.

Si tiene interés en saber más sobre la toxina botulínica con fines estéticos, no dude en pedirnos una primera consulta informativa, gratuita y sin compromiso con la Dra. Estrella Albacete que le informará del tratamiento para su caso particular.

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Procedimiento

Dra. Estrella Albacete .

El tratamiento se realiza en una sola sesión de unos 20 minutos y consiste en la infiltración mediante una aguja muy fina, que resulta prácticamente indolora, tras la aplicación previa de hielo o una pomada anestésica. El efecto aparece a partir del tercer al sexto día, y suele ser completo a las dos semanas.

Los resultados no son definitivos; en las primeras sesiones, la duración es de 4 a 6 meses. Para conseguir excelentes resultados a largo plazo, debe concertar una visita a los tres o cuatro meses del tratamiento para valorar si ya puede repetirse. Manteniendo la frecuencia recomendada irá aumentando la duración del tratamiento. El intervalo entre dos tratamientos no debe ser inferior a tres meses.

Es uno de los procedimientos médico-estéticos más seguros que existen actualmente, ya que aunque se produjese alguna complicación, lo cual es muy poco habitual, siempre se resolvería en pocas semanas y nunca quedarían secuelas. Puede repetirse tantas veces como se desee pues no presenta efectos negativos de ningún tipo a largo plazo.